Me serviste un cocimiento de achicoria, recalentado y frío, que... Pero no te riño, no. Si está muy bien. Siempre me dais mucho más de lo que merece este pobre viejo inútil, enfadoso... Prosperad, prosperad vosotros, y que os vea yo llenos de bienestar, desde el fondo de esta miseria en que he caído.
VENANCIO
No somos ricos, ni aspiramos a serlo.
EL MÉDICO, con severidad.
Conviene que se sirva al señor Conde un café muy bueno. Yo lo mando.
EL CURA
Y yo... Y si no se le da como es debido, lo haré yo en casa, y se lo enviaré.
EL CONDE
Gracias... Pero ya veis que no me enfado... Soy pobre, y como a pobre quiero que me traten. Este Venancio, esta Gregoria, que tanto me quieren y no pueden olvidar los beneficios que de mí han recibido, desean hacerme a su imagen y semejanza, y que como ellos viva, y como ellos coma, para de este modo sujetarme y tenerme siempre a su lado. ¿Verdad que es esto lo que anheláis? Pues me tendréis. De aquí no me muevo. Estad tranquilos, que vuestro huésped seré... tendréis Conde de Albrit para un rato.
EL MÉDICO