LA MARQUEZA
La señorita Dola no... digo, sí, también tiene la pinta; pero cuando se ríe, nada más que cuando se ríe.
EL CONDE, secamente.
Rafael era muy serio...
LA MARQUEZA
¡Y qué galán! Tan caballero y respetoso que toda Jerusa se quitaba el sombrero cuando pasaba, y hasta la torre de la iglesia parecía como si le hiciera la reverencia.
EL CONDE, que mira y no ve, impaciente.
Dime, Marqueza, ¿qué hacen ahora las niñas? Oigo sus risotadas; pero no las veo.
LA MARQUEZA
Juegan con mis chicos... ¡Qué bonicas son, y qué afables con el pobre! La señorita Nela quiere bailar con mi Narda, y la señorita Dola y mi Gil están ahora cogiendo moras. Las niñas de la Pardina llevan la alegría por donde quiera que van. ¡Ay, si el señor las hubiera visto aquí, esta primavera, cuando venían a pintar...!