EL CURA, después de servirse ron.

Ahora, chicuelas, un poquito para vosotras.

NELL, retirando su copa.

No, no... ¡qué asco!

DOLLY

Yo, sí... póngame media copa, D. Carmelo.

EL CURA, riendo.

Te emborrachas unas miajas, y a la camita.

EL CONDE, para sí, mirándola beber.

¡También eso!... ¡Qué ordinaria! ¡Buena diferencia de esta mía, que en todo revela su origen noble!... (Bebe de un trago, y al instante siente desvanecimiento en su cabeza.)