EL PRIOR, arrancándose, por aquello de «el mal camino andarlo pronto.»

Señor Conde de Albrit, esos señores se han vuelto a Jerusa.

EL CONDE, parándose en firme, erguido. El estupor contiene aún el estallido de su ira.

¡Se han vuelto a Jerusa...!

EL PRIOR, resuelto.

Esos caballeros piensan, como yo, que el señor Conde debe permanecer aquí.

EL CONDE, airado.

Me han traído con engaño, me dejan con perfidia... se van... Me encierran como a una bestia dañina... ¡Me ponen en manos del carcelero, que es usted, la Comunidad... Zaratán maldito!

ESCENA X

Atrio de la iglesia. Alameda. Portalón.