¡Pobre demente! Te ofrecemos el descanso y lo rehúsas; te damos el olvido de lo pasado, y prefieres revolver las escorias inmundas de tu deshonrada familia. Rechazas nuestra dulce compañía por correr tras un enigma, cuya solución no has de encontrar... no, no la encontrarás, porque Dios no lo quiere... (Hablando para sí.) No, no lo quiere; yo, único mortal que sabe la verdad, no puedo decírtela, y aunque pudiera, menguado y díscolo viejo, no te la diría... (Alto.) Mirad, mirad cómo corre. Ni una sola vez ha mirado para atrás. La inseguridad de su paso denuncia el tumulto de sus ideas...
UN FRAILE
Toma la dirección del Páramo.
EL PRIOR
Quiere ir como hacia la mar.
OTRO FRAILE
Hacia el cantil de Santorojo.
EL PRIOR
Dios ataje sus pasos si van en busca de la muerte. Recémosle un Padrenuestro. (Rezan.) Ya no se le ve... Cae la tarde, hermanos: vámonos a cenar en paz y en gracia de Dios.