LA ALCALDESA, sofocando la risa.

Onomástica, Senén.

SENÉN, sin dar su brazo a torcer.

En Madrid lo decimos de varios modos. Decimos también fiesta morganática.

LA ALCALDESA

Bien, hombre, no riñamos por una palabra... Pero no acabo de creer que el león se haya escapado de la espléndida jaula de Zaratán. Cuando lo sepa José María, ¡bueno se pondrá! ¡Y D. Carmelo tan confiado en que el Prior se daría sus mañas para retenerle!

SENÉN

Me inclino a creer que no hay quien pueda con Albrit. Para su soberbia no se han inventado jaulas ni barrotes bastante fuertes.

LA ALCALDESA

Te advierto que las chicas no saben nada de esta conspiración para enjaular a su abuelo.