Cálmate, hija mía: tratábamos de mejorar su situación...

EL MÉDICO

¡Vaya un geniecillo!

NELL, corriendo al lado del Conde.

Abuelito querido, sosiégate. Creyeron que en Zaratán tendrías mejor albergue que aquí... Y no me parece mala idea, francamente, porque si nosotras nos vamos con mamá...

EL CONDE, con dulzura un poco seca, sin rechazar sus caricias.

Sí: tú, tú puedes marchar cuando quieras.

NELL, sin comprender.

Se acabó la cuestión... Ahora descansas... Antes se te dispondrá la cena. Dolly, démosle de cenar.

EL CURA