Comprendido: se agarra a lo firme, a lo que seguramente le sostendrá.
EL CONDE, con tristeza.
No sois buenos, no... (El Cura sonríe, y hace señas al Médico.) Pero no está el tiempo para disputas, Carmelo. No eres bueno; pero te necesito.
EL CURA, risueño.
Quiere decir que soy un mal necesario.
EL CONDE, impaciente por entrar en materia.
Dos palabras: te perdono lo de Zaratán, y a ti también, Angulo. Olvido la pesada broma, a condición...
EL CURA
A condición de que hagamos comprender a la Condesa que es una triste gracia arramblar con las niñas.
EL CONDE, dolorido.