CONSUELITO

Espérate... Y se tiró de los pelos, y se abofeteó a sí misma, diciéndose por su propia boca muchas más abominaciones que han dicho de ella las bocas de los demás.

EL CURA

Principio de arrepentimiento.

CONSUELITO

Como que reconocía que por haber sido ella tan alegre de cascos, pasan estas trifulcas. Y consternada, medrosa del infierno, volvió los ojos a la verdad, y... vamos, que se le ocurrió confesarse. (Estupor general.)

EL CURA, oficiosamente, a la Alcaldesa.

Pásele usted recado, Vicenta. Dígale que estoy a sus órdenes.

CONSUELITO

Tarde piache. Desde Verola mandó un propio a Zaratán.