EL ALCALDE

Que pase a la sala... ¡Y me coge en zapatillas!...

EL CURA, de mal talante.

Yo le recibiré.

Momentos de confusión. El Padre Maroto y el cogulla que le acompaña son recibidos por D. Carmelo. Preséntase luego el Alcalde; baja la Alcaldesa; median las cortesanías usuales. Sube el Prior a la estancia de la Condesa. Salen nuevamente al jardín los demás personajes, entre ellos el monje, a quien anuncia Monedero que el señor Prior y la compañía comerán en su casa. Alega D. Carmelo mejor derecho y significación, que los Monederos reconocen. Después, Consuelito entretiene con ameno coloquio al monje.

LA ALCALDESA

Yo espero que después de la confesión recibirá a los amigos.

EL CURA, displicente.

¡Y si no los recibe, qué le hemos de hacer...! Yo predico esta noche. Comenzamos la novena de la Esperanza, y entre repasar el sermón y vestir un poquito la iglesia, se me va el día... Me parece que no podré volver.

EL ALCALDE