D. PÍO

No será crimen, sino favor.

EL CONDE, con gran vehemencia.

Sí... morirás, Pío; caerás rodando por el cantil... antes de llegar al fondo del abismo, te harás pedazos... Morirás, sí. El hombre extremadamente bueno debe morir. Es una planta viciosa, estéril... Sí, bendito Coronado: verás con qué gracia y con qué denuedo te arrojo a la sombría inmensidad, como si lanzara una pelota. Aún tengo vigor para eso y para mucho más...

D. PÍO, tocando las castañuelas.

Ahora mismo, si usía quiere...

EL CONDE

No, ahora no. Tengo que ver a mi Dolly, a mi adorada Dolly... quiero darle el último adiós, comérmela a besos... sí, lo que se llama comérmela... Abur, Coronado, no me sigas. Puedo andar solo.

D. PÍO

Espero a Vuecencia...