Tus pruebas son falsas.
SENÉN
Ahora lo veremos.
EL CONDE
¡Falsario, traidor! Dolly es mi sangre.
SENÉN, trémulo, descompuesto el rostro y el cabello, registrándose los bolsillos.
Aquí, aquí la verdad, señor... Tan verdad, como que hay Dios. (Saca un paquetito de papeles.)
EL CONDE
Venga. (Arrebata el paquete que muestra Senén, lo deshace, abre un pliego, intenta leer aproximándose a la luz.) No veo... no veo... (Con desesperación.) ¡Dios mío, luz a mis ojos; quiero luz!... Este hombre me engaña.
(Llaman a la puerta. Óyese la voz de Gregoria.)