Ya sales con tu Mitología... Por cierto que en la fábula mitológica no figura para nada el honor: los dioses hacían el amor a las hijas del pueblo, así como las diosas se enamoriscaban de cualquier pastor de cabras.

D. PÍO

Como que no había más aristocracia que la hermosura.

EL CONDE

Pues mira, sería bueno que ahora, después de bien estrellados y deshechos contra las rocas, nos convirtiéramos tú y yo en dioses o semidioses mitológicos.

D. PÍO

Aunque fuera cuartos de dioses. Nos pondrían en el séquito de Neptuno. (Un escalofrío mortal atraviesa todo su cuerpo, y lo estremece desde la nuca al tobillo.) ¡Abuelo, qué fría estará la mar!...

EL CONDE

Mejor. Así, fresquitos y bien desmenuzados, seremos más del gusto de los peces.

D. PÍO, sintiendo un intenso pavor.