EL CONDE
Sí, sí: me gusta ese nombre... ¡Es tan dulce! Puedes darle el sentido que quieras.
D. PÍO, con unción.
Dios es el abuelo de todas las criaturas.
EL CONDE
Por eso es tan grande. La eternidad, ¿qué es más que el continuo barajar de las generaciones? Y ahora, Pío, gran filósofo: si te dan a escoger entre el honor y el amor, ¿qué harás?
D. PÍO, sollozando.
Escojo el amor... el amor mío, porque el ajeno lo desconozco. Nadie me ha querido. Lo juro por la laguna Estigia.
EL CONDE
¡Eres tan infeliz como yo dichoso, pobre Pío!... (Con resolución, incorporándose.) Vámonos.