VENANCIO, desde la puerta.

Y manda un recado al señor Cura, que nos dijo que le avisáramos en cuanto el Conde llegase...

GREGORIA, aturdida, sin saber a qué atender primero.

El café... recado al Cura... ¿Y la comida? Voy. ¡Pero si ya están aquí! ¡Jesús me valga!...

ESCENA VII

GREGORIA, EL CONDE, LAS DOS NIÑAS, SENÉN, VENANCIO

GREGORIA, besando la mano al Conde.

Bien venido sea mi señor...

VENANCIO

Y que entre en su casa con bendición.