Sí, sí... Ve a disparar cohetes...

SENÉN

Si el señor me necesita...

EL CONDE

No... muchas gracias... Y me alegro de que te ausentes... No, no es por nada ofensivo para ti, Séneca... o Senén. ¿Te lo digo?

SENÉN

Nada que usía me diga puede ofenderme.

EL CONDE

Pues deseo que te marches, porque... Hijo, gastas un perfume que marea. Los aromas demasiado fuertes me dan vahídos... Dispénsame (dándole la mano, y acariciando la de Senén), perdóname que te despida con una impertinencia.

SENÉN, desconcertado.