—Aquí tenemos algunas —repuso Lobo poniendo su mano sobre un montón de infamia— a las que no falta sino que vuecencia falle.

—A ver, a ver. Con bonito humor me cogen. Vamos a prepararle su trabajo al fiscal.

Lobo tomó el primer legajo y dijo:

—Número 241. Esta es la causa de aquel comunero que propuso establecer la república.

—Horca —dijo Chaperón prontamente y con voz de mando, como un oficial que a las tropas dice «¡fuego!»—. Sea condenado a la pena ordinaria de horca.

—Número 242 —añadió Lobo tomando otro legajo—. Causa de Simón Lozano por irreverencias a una imagen de la Virgen.

—Horca —gruñó Chaperón, cual si se le pudriera la palabra en el cuerpo—. Adelante.

—Número 243. Causa de la mujer y de la hija de Simón Lozano, acusadas de no haber delatado a su marido.

—Diez años de galera.

—Número 244. Causa de Pedro Errazu, por expresiones subversivas en estado de embriaguez.