Electra (exaltándose más). Todas las confusiones que al venir aquí me atormentaron, ahora renacen... Ángeles y demonios se atropellan en mi pensamiento... Déjame... Quiero huir de mí misma. (Recorre la escena con grande agitación. Sor Dorotea va tras ella y trata de calmarla.)
Dorotea. Cálmate, por Dios... Hermana querida, tus tormentos tocan a su fin.[113] (Mira con ansiedad hacia el portalón de la izquierda.)
Electra(creyendo oír una voz lejana). Oye... Mi madre me llama.
Dorotea. No delires... Otras voces, voces de personas vivas, te llamarán...
Electra. Es mi madre... ¡Silencio...! (Oyendo. Entra Pantoja por la derecha.)
ESCENA VII
Electra, Pantoja, Dorotea.
Pantoja. Hija mía, ¿cómo saliste de la iglesia sin que yo te viese.
Dorotea. Salimos a respirar el aire puro. Electra se asfixiaba. (Aparte.) La hora se acerca... Dios nos ayudará.
Pantoja. Hija mía, ¿te sientes mal?