Máximo (con mucha viveza). No consientas eso, por Dios... Electra, defiéndete.
Electra. ¿Qué me recomiendas para evitarlo?
Máximo (sin vacilar). La independencia.
Electra. ¡La independencia!
Máximo. La emancipación... más claro, la insubordinación.
Electra. Quieres decir que podré hacer cuanto me dé la gana, jugar todo lo que se me antoje, entrar en tu casa como en país conquistado, enredar con tus hijos, y llevármelos al jardín o a donde quiera.
Máximo. Todo eso, y más.
Electra. ¡Mira lo que dices...!
Máximo. Sé lo que digo.
Electra. ¡Pero si me has recomendado todo lo contrario!