Don Urbano. El acto resultará brillantísimo.
Marqués. Hasta luego, pues. Yo tengo que venir a casa de Otumba. Pasaré por aquí. (Óyese la voz de Electra por la izquierda con alegre charla y risa. Detiénese el Marqués al oírla.)
ESCENA IV
Los mismos; Electra.
Electra (dentro). Ja, ja... Rica, otro beso... Tonta tú, tonta yo; pero ya nos entendemos. (Aparece por la izquierda con una preciosa muñeca grande, a la que besa y zarandea. Detiénese como avergonzada.)
Evarista. Niña, ¿qué haces?
Marqués. No la riña usted.
Electra. Mademoiselle Lulú y yo pasamos el rato contándonos cositas.
Don Urbano (al Marqués). Hoy está desatinada.
Electra (alejándose, habla con la muñeca sigilosamente. Los demás la observan). Lulú, ¡qué linda eres!