Evarista. Cierto que como inteligencia...
Marqués (con entusiasmo). Y como corazón. ¿Pues quién hay más noble, más sincero...?
Evarista (no queriendo empeñarse en una discusión delicada). Bueno, Marqués, bueno... (Variando de conversación.) ¿Con que... decía usted... que hemos de estar allí a las cinco?
Marqués. En punto. Cuento con ustedes y con Electra.
Evarista. No sé si debemos llevarla...
Marqués. ¡Oh! Traigo el encargo especialísimo de gestionar la presencia de la niña en esta solemnidad. Y ya me di tono de buen diplomático asegurando que lo conseguiría. Virginia desea conocerla.
Don Urbano. En ese caso...
Marqués. ¿Me prometen ustedes no dejarme mal?
Evarista. ¡Oh! Cuente usted con Electra.
Marqués. Tendremos mucha y buena gente. (Se levanta para retirarse.)