Evarista. ¿Quién?

Electra (suspirando). Una persona que no está en este mundo.

Evarista. ¡Niña!

Electra. Mi madre... No se asombre usted... Mi madre puede decirme... y luego aconsejarme... ¿No cree usted que las personas que están en el otro mundo pueden venir al nuestro? (Gesto de incredulidad de Evarista.) ¿Usted no lo cree? Yo sí. Lo creo porque lo he visto. Yo he visto a mi madre.

Evarista. ¡Virgen del Carmen,[42] cómo está esa pobre cabeza!

Electra. Cuando yo era una chiquilla de este tamaño...

Evarista. ¿En las Ursulinas de Bayona?[43]

Electra. Sí... mi madre se me aparecía.

Evarista. En sueños, naturalmente.

Electra. No, no: estando yo tan despierta como estoy ahora. (Deja la muñeca sobre una silla.)