Evarista. Hasta luego, Marqués.

Marqués (a Electra). A las cinco, niña; y que aprendamos la puntualidad. (Se va por el fondo con Don Urbano.)

ESCENA V

Evarista, Electra.

Evarista. Explícame ahora por qué estás tan juguetona y tan dislocada.

Electra. Verá usted, tía: yo tengo una duda, ¿cómo diré? un problema...

Evarista. ¡Problemas tú!

Electra. Eso; en plural: problemas... porque no es uno solo.

Evarista. ¡Anda con Dios!

Electra. Y trato de que me los resuelva, con una o con pocas palabras...