Don Urbano. Lo sabremos...

Pantoja (pasando junto a Cuesta). Y usted, amigo Cuesta, ¿no la interrogó?...

Evarista (en el centro a Don Urbano). Tú procura enterarte...

Cuesta (algo molesto ya, contestando a Pantoja). Paréceme que despliegan ustedes un celo extremado y contraproducente.

Pantoja (con suavidad que no oculta su altanería). El celo mío, queridísimo Leonardo, es lo que debe ser.

Cuesta (un poco herido). Yo, como amigo de la familia, creí...

Pantoja (llevándose a Don Urbano hacia la derecha). Cuesta se mete demasiado en lo que no le importa.

Cuesta (a Evarista, sin cuidarse de que le oiga Pantoja.) Nuestro buen Pantoja se introduce con demasiada libertad en el cercado ajeno.

Evarista (sin saber qué explicación darle). Es que... como amigo nuestro muy antiguo y leal...

Cuesta. Yo también lo soy.