»Que Córdova (don Luis, no la ciudad) iba sobre ellos.
»Que Sevilla se había pronunciado también.
»Que Sevilla no se había pronunciado ni se pronunciaría jamás.»
Estas y otras noticias fueron llegando sucesivamente a nuestros oídos. Era preciso resignarse a no saber nada fijo y cierto hasta que Dios quisiera. Al mediodía separeme de Carlos, porque deseaba visitar a mis flamantes colegas de conspiración.
«Que toda Andalucía estaba en armas.
»Que Zaragoza tenía ya formada su junta revolucionaria.
»Que Murcia y el arsenal de Cartagena habían proclamado ya la Constitución.
»Que La Coruña y El Ferrol ardían.
»Que mañana se daría el golpe en Madrid.
»Que las tropas que se enviaban a combatir la insurrección se negaban a hacer armas contra sus compañeros.