Federico, con exaltada pasión.
¡Vieja tú! Eres la juventud eterna, la gracia infinita y la tentación del mundo entero.
Augusta, riendo y abandonándose.
¡Borrico!
Intermedio largo.
ESCENA X
La misma decoración.
Los mismos personajes. Federico, en el gabinete, reclinado en la silla-larga. Augusta, dentro de la alcoba. No se la ve al principio de la escena. Es de noche. La lámpara está encendida.
Federico, mirando el reloj.
Yo creí que era más tarde: las siete menos diez.