Infante.
¿Delgadito, mal color, ojos negros, el pelo al rape, gabán muy viejo?
Criado.
El mismo.
Orozco, un poco molesto.
¡Que todos los moscones de Madrid han de caer sobre mí!
Augusta, al criado.
Dile que pase al despacho. El señor le recibirá... (A su marido.) Ea, fastídiate, corazón de granito.
Orozco, fingiendo buen humor.
Como recibirle, sí... ¡Pobre tonto! No es cosa de ponerle en la calle. Pero se irá como ha venido. (Por Infante.) Éste, este métome-en-todo es quien me ha echado el mochuelo.