Me parece que ha concluído el dúo. (Tira el cigarro.) Voy al palco de mi primo. (Se aleja, y retrocede llamando á Orozco.) ¡Ah!, Tomás, se me olvidaba. Usted ¿cuándo piensa ir á las Charcas?

Orozco.

El sábado por la noche. Vienen dos días de fiesta, domingo y lunes la Candelaria. ¿Se anima usted?

Monte Cármenes.

Es posible. (Se dirige hacia el extremo del pasillo curvo. Orozco, Cisneros y Villalonga entran en el palco de Monte Cármenes.)

ESCENA V

Interior del palco de Orozco.

Augusta, en el antepecho; Malibrán, detrás. En el antepalco, la Señora de Trujillo, leyendo La Correspondencia.

Augusta.

Ya, ya sé..., me lo ha dicho Aguado, que es, como usted sabe, el denunciador de todas las inmoralidades. Es usted un libertino, un escandalizador; está usted dando malos ejemplos.