Augusta.

Muy bien dicho. Y usted (á Aguado), ¿no sale á defender la clase?

Aguado.

¿Qué clase?

Augusta.

La de los honrados, hombre.

Infante.

Esto no va con él. Me he referido á la clase peninsular, y respeto la ultramarina ó de la Vuelta Abajo, pues de esa nada tengo que decir.

Aguado.

Este es un ministerial de la clase de Isidros, ó del montón anónimo. Todo lo encuentran bien, y cuando se les habla del cáncer de la inmoralidad, alzan los hombros y se quedan tan frescos.