Basta. No puedo soportar esto. (Alto.) Adiós, Tomás; me siento mal y tengo que retirarme.

Orozco.

Cuídate, métete en tu casa. ¡Detestable costumbre ésta de hacer de la noche día! Yo, no creas, tampoco me siento bien. No sé qué me pasa. Pero con un par de días de campo me repondré.

Federico.

¿Te vas á las Charcas?

Orozco.

Pasaré allí los dos días de fiesta.

Federico.

¿Vas solo?

Orozco.