Federico.

¡Mal rayo! ¡Cara de Judas!, no me falta valor.

La Sombra.

Tu destino es encenagarte en la deshonra. No sabes ni sabrás nunca morir. ¿Por qué vuelves la cara? ¿Es que no quieres verme? Si ya me voy.... Mírame, mírame salir. (Abre la puerta y sale tranquilamente.)

ESCENA V

Federico, Augusta.

Federico, dejándose caer en un sillón.

¡Ay de mí!

Augusta, corriendo hacia él, amorosa.

¿Qué tienes?