La Sombra, con risita impertinente.
El suyo... ¿Pues cómo quiere que la llamen?
Federico, desesperado.
¿Estoy yo loco, ó qué es esto, razón mía?
La Sombra, que se acerca á Federico y le toca en el hombro.
Haz las paces con ella, sométete á su tirana voluntad. Tiene más talento que tú... Desecha esa idea que te acosa días ha.
Federico.
No quiero.
La Sombra.
Deséchala. ¿A qué te atosigas con tal idea si te falta valor para realizarla?