¿Qué?
Villalonga.
Lo diré: entre barbianes no debe haber misterios. Pues esta tarde le han visto á usted salir de la gruta de Calipso, ó sea de la casa de Leonor.
Cisneros.
Toma. ¿Y qué?
Villalonga.
Es que creíamos que usted no sirve ya ni para novilladas de invierno, y que ya no sabe ni marcar una banderilla.
Cisneros.
¡Monigotes!... Generación menguada y raquítica, los viejos toreamos mejor que vosotros. Preguntádselo á cualquier res. No servís para nada, y con estas canas os dejo yo tamañitos siempre que queráis.
Malibrán.