¡Buen punto está usted! ¡Con su carga de años, visititas á La Peri!...
Cisneros.
Porque se puede. Fastidiarse... Ea, fantoches, vuestra conversación me revienta.
Calderón.
¿No quiere echar una partidita?
Cisneros.
No estoy de humor de juegos. No tengo tranquilidad, no puedo estarme quieto; necesito moverme, correr, ir de aquí para allá, empujar al que se me ponga delante, y si alguien se desmanda, ¡por vida de la tía Cotilla!, le... le pulverizo. (Sale de estampía por la puerta del billar.)
Calderón.
¡Es mucho D. Carlos!...
Malibrán.