Orozco.

Es posible.

Augusta, recelosa.

¿Tienes que hacer? ¡Qué afán de calentarte los cascos en cosas que no nos importan!

Orozco.

Si nos importan ó no, lo veremos... Allí te aguardo.

Augusta.

Iré. (Se incorpora.)

ESCENA XIII

Despacho de Orozco.