Me confieso á Dios, que ve mi pensamiento; á ti no...

Orozco.

¿Qué dices?

Augusta.

No he dicho nada. (Para sí, con brutal entereza.) Me arriesgo á todo... Salga lo que saliere, negaré...

Orozco.

¿Insistes en llamar disparatado y absurdo el rumor de que presenciaste la muerte violenta de Federico?

Augusta, para sí, desconcertada.

¿Poseerá alguna prueba material?

Orozco.