Por cierto que ayer estuve á punto de comprarte una imitación de Watteau muy linda... Pastorcitos, elegantes marquesas con cayado, mucho lazo en la frente y hombros, zapatito de raso, y luego amorcillos jugando con las ovejas.

Augusta.

¡Ay, eso me encanta! ¿Por qué no me lo trajiste?

Orozco.

Pensé consultar contigo la compra antes de hacerla; pero como estuviste mala, no quise molestarte.

Augusta, que se levanta y tira del cordón de la campanilla.

Pues no dudes que te agradezco de todas veras regalito tan de mi gusto. (Mirándole fijamente y con alarma. Para sí.) ¿Qué significa esta indiferencia grave y hermosa, que raya en lo sobrenatural? Esto no es grandeza de alma. Esto es...

Orozco, para sí.

Expláyate, hombre, expláyate en el páramo de la vida externa. Eso conforta.

Augusta, para sí, cavilosa.