Exministro.
Ni en hablar más de la cuenta tampoco. Siempre disolvente, adondequiera que vas. Parece mentira que teniendo tanto talento, te hayas empeñado en probar tu inutilidad.
Villalonga.
Pues te diré que... (Conteniéndose.) En fin, no quiero enfadarme.
Exministro.
Aunque te enfadaras...
Orozco.
Vaya, señores, envainen los aceros.
Aguado, apartando á Orozco del grupo.
Deje usted á los compadres que se peleen. Buen par de chanchulleros están los dos. Y Jacinto hace bien en tomarle el pelo al otro. Me ha contado que le tuvo hace quince años en la redacción del Fanal, trabajando de tijera. Explíqueme usted estas elevaciones. ¡Qué país! (Villalonga y el Exministro signen disputando con viveza, pero sin faltar á la cortesía.)