Aguado, alias el Catón ultramarino, entrando muy erguido y fachendoso.
Felices, señores y milores. Poca gente todavía... ¡Qué tarde comen en esta casa! ¿Han visto ustedes los periódicos de la noche?
Cícero.
Aquí me traigo El Correo.
Villalonga.
Y yo El Resumen.
Aguado.
¿Se han enterado ya de ese nuevo escándalo? ¡Otra falsificación de billetes del Banco Español! Si lo vengo anunciando, si ya están hartos de oírmelo decir. De la pillería que allá mandaron hace tres meses, amigo Villalonga, no podía esperarse otra cosa. (Con énfasis.) Esto indigna, esto subleva, esto abochorna.
Cícero.
Tiene razón. ¡Pobre país!