Federico.
Prefiero verla muerta.
Infante.
Piénsalo bien... Esas cosas se dicen pronto..., pero luego la realidad... (Aproxímanse á la puerta de la casa.)
Federico.
¿Dónde estará ahora ese maldito sereno? Quizás durmiendo la mona en el hueco de alguna puerta. (Suena la cerradura, y observan que la puerta se abre por dentro.) ¡Ah!, escucha, mira. Alguien sale...
ESCENA II
Los mismos. Santanita.
Ábrese la puerta y aparece Santanita, el cual, al ver á los dos amigos, retrocede asustado y como si quisiera volver á meterse en el portal.
Federico, con súbita ira.