—Anda, no hagas caso... Date prisa, que es hora de peinarte, y te voy á poner hoy más guapo que un sol.
—Dame la toalla.
—Toma...
—¿Qué hay? Cuéntamelo todo...
—Pues hay... un poquitín de novedades.
—¿Ves? Anoche lo dije. Si yo adivino...
—Pues...
—¿Ha estado alguien en casa?
—Nadie, hijo.
—¿Han traído alguna carta?