[245] Tercera y cuarta semanas. Vida y Pasión de Jesucristo.

[246] Uno de esos sabios tuvo, entre otras, la audacia de acusar a Ignacio de paralítico e ignaro, hablando de él con gran desdén y diciendo “haber hecho más que nadie para crear antagonismo entre la Ciencia y la Religión”. Por el honor de su padre salió a la defensa un hijo benemérito de la ínclita Compañía, el P. F. M. y Saj. (Véase San Ignacio según Castelar.)

[247] Meditación sobre el fin del hombre.

[248] Las dos banderas.

[249] Así define San Agustín la belleza; y, según su teoría estética, que no es del caso examinar, nihil est... ordinatum quod non sit pulchrum: nada hay ordenado que no sea hermoso. (De Religione, cap. LXI.)

De pulchro et apto, de lo hermoso y lo conveniente, intituló el Santo una obra, cuyo paradero se ignora, y sólo se conoce su existencia por mencionarla en el cap. IV de sus Confesiones.

[250] Véanse las aprobaciones que el libro de los Ejercicios ha recibido de todos los Santos Padres. desde Paulo III acá, y los elogios que le han prodigado prelados y eclesiásticos de todo el mundo católico.

Hablando de los hijos de Loyola, dijeron: Paulo III, que eran “hombres impulsados por el espíritu de Dios”; Julio II, “hijos queridos que, habiendo dado un adiós a la vanidad del siglo, servían al Señor en espíritu de humildad y con ardiente celo, acompañado de la doctrina y del ejemplo”.

También elogian los Ejercicios los Papas Paulo IX, Pío IV, Pío V, Gregorio XIII, en 27 documentos pontificios.

Clemente VIII llamaba a la Compañía “brazo derecho de la Sede Apostólica; Clemente IX, “Orden celebérrima por la piedad y religión de sus hijos”.