BIOGRAFÍA DE LOS “EJERCICIOS”

En dos partes, pues, hemos dividido esta sección: en la primera analizamos las características o particularidades del libro de los Ejercicios; en la segunda damos a conocer los biógrafos y comentaristas de este libro del Santo Fundador y Filósofo.

De esta manera se completará la biografía que nos proponemos hacer y que queremos sea lo más perfecta posible.

PARTE PRIMERA

En todo libro bien escrito han de encontrarse tres partes; a saber: introducción o argumentación, nexo o cuerpo de doctrina y apéndices o ampliaciones en el desarrollo de las teorías que se exponen para su mejor esclarecimiento.

En el libro de San Ignacio se ven claramente estas divisiones, cuales son: prefacio, cuerpo y apéndices.

En el prefacio se hace una cumplida explicación de cómo deben hacerse los Ejercicios y da reglas, por las que han de guiarse director y ejercitando para sacar mayor provecho espiritual de ellos.

En el cuerpo están las meditaciones todas, que se hallan subdivididas en cuatro semanas; y en los apéndices se exponen los tres modos de orar; los misterios de la vida de Cristo[17]; las reglas para distribuír mejor las limosnas, para conocer y desechar los escrúpulos, para distinguir si nos guía el espíritu bueno o el malo, y, en fin, para sentir y obrar conforme desea la Santa Madre Iglesia.

Bien se advierte que esta doctrina no fué inventada por San Ignacio, sino que es tan antigua como la Iglesia Católica, y bien lo da a entender el sabio jesuíta P. Suárez, cuando dice que todos los autores cristianos han sostenido, defendido y aceptado estos sistemas y estos principios[18].

El P. Alfonso Rodríguez, S. J., tomó no pocos pasajes de los Ejercicios[19] e igual hizo el P. Luis de Palma en sus obras, Camino espiritual, de la manera que lo enseña el bienaventurado Padre San Ignacio y Tractatus de examine conscientiæ secundum doctrinam S. P. N. Ignatii[20].