Ansi resplandezca vuestra luz delante de los hombres, que vean vuestras buenas obras, e glorifiquen a vuestro Padre que en los cielos es. (I, XXXIV, I.)

Mas yo os digo: amad a vuestros enemigos, e hazed bien a los que os aborrescieron. (I, XXXV, V.)

¿Qual es este a quien los vientos e la mar obedecen? (Ibíd., párrafo II.)

E mirad que os enbío como oueja en medio de lobos... e mirad que seais prudentes como las serpientes... e sed simples como las palomas. (I, LII, I.)

De gracia e sin precio recebiste el don de gracia e sin precio lo administrado... ninguna cosa llenares..., ni oro ni plata. (I, LI, III.)

Le son perdonados muchos pecados, porque amó mucho... e dijo el Señor a la muger: perdonados te son todos tus pecados... la fe tuya te fizo salua... anda vete en paz. (I, LX, IV.)

Lázaro ven fuera. (II, XVII, VI.)

Desatadlos e trahédmelos; e si alguno os dixere algo, dezid que el Señor los ha menester, e luego en ese punto os los dexaran traher. (II, XXXVI, I.)

Assi vuestra luz alumbre delante los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre, el quál está en los çielos.

Yo os digo a vosotros que ameys a vuestros enemigos y agáys bien a los que os aborresçen.