Pasó un Juan Diaz, que tenia una gran nube en un ojo, natural de Búrgos, que traia á cargo el rescate é vituallas de Cortés, murió en poder de indios.

Pasó un Diego de Coria, vecino que fué de Méjico, murió de su muerte.

Pasó otro buen soldado, mancebo, que se decia Juan Nuñez de Mercado, que era natural de Cuellar, otros decian que era natural de Madrigal; este soldado cegó de los ojos, vecino que ahora es de la Puebla.

Y pasó otro buen soldado, y el más rico que todos los que pasamos con Cortés, que se decia Juan Sedeño, natural de Arévalo, é trujo un navío suyo é una yegua é un negro, é tocinos é mucho pan é cazabe, murió de su muerte é fué persona preeminente.

É pasó un Fulano de Balnor, vecino que fué de la Trinidad, murió en poder de indios.

É pasó un Zaragoza, ya hombre viejo, padre que fué de Zaragoza el escribano de Méjico, murió de su muerte.

É pasó un buen soldado que se decia Diego Martin de Ayamonte, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Cárdenas, decia él mismo que era nieto del comendador mayor don Fulano de Cárdenas, murió en poder de indios.

Y pasó otro soldado que se decia Cárdenas, hombre de la mar, piloto, natural de Triana; este fué el que dijo que no habia visto tierra adonde hubiese dos Reyes como en la Nueva-España, porque Cortés llevaba quinto como Rey, despues de sacado el real quinto, é de pensamiento dello cayó malo, é fué á Castilla é dió relacion dello á su majestad, é de otras cosas de agravios que le habian hecho, é fué muy contrario á Cortés, é su majestad le mandó dar su Real cédula para que le diesen indios que rentasen mil pesos; y ansí como vino á Méjico con ella, murió de su muerte.

É pasó otro buen soldado que se decia Arguello, natural de Leon, murió en poder de los indios.