Y pasó otro soldado que se decia Diego Hernandez, natural de Salces de los Gallegos, ayudó á aserrar la madera de los bergantines, é cegó é murió de su muerte.

É pasó otro soldado de muchas fuerzas é animoso, que se decia Fulano Vazquez, murió en poder de indios.

É pasó otro soldado ballestero que se decia Arroyuelo, decian que era natural de Olmedo, murió en poder de indios.

É pasó un Fulano Pizarro, capitan que fué en entradas, decia Cortés que era su deudo; en aquel tiempo no habia nombre de Pizarros ni el Pirú estaba descubierto, murió en poder de indios.

É pasó un Álvaro Lopez, vecino que fué de la Puebla, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Yañez, natural de Córdoba, y este soldado fué con nosotros á las Higueras, y entre tanto que fué se le casó la mujer con otro marido, é de que volvimos de aquel viaje no quiso tomar á la mujer, murió de su muerte.

É pasó un buen soldado é bien suelto peon que se decia Magallanes, portugués, murió en poder de indios.

É pasó otro portugués Platero, murió en poder de indios.

É pasó otro portugués, ya hombre anciano, que se decia Martin de Alpedrino, murió de su muerte.

É pasó otro portugués que se decia Juan Álvarez Rubazo, murió de su muerte.