É pasó un Aparicio Martin, que casó con una que se decia la Medina, natural de Medina de Rioseco, vecino que fué de San Miguel, murió de su muerte.
É pasó un buen soldado que se decia Cáceres, natural de Trujillo, murió en poder de indios.
É pasó otro buen soldado que se decia Alonso de Herrera, natural de Jerez; este fué capitan en los zapotecas, é acuchilló á otro capitan que se decia Figuero sobre ciertas contiendas de las capitanías, é por temor del tesorero Alonso de Estrada, que en aquella sazon era gobernador, porque no le prendiese, se fué á lo de Marañon, é allá murió en poder de indios, y el Figuero se ahogó en la mar yendo á Castilla.
É tambien pasó un mancebo que se decia Maldonado, natural de Medellin, estuvo malo de bubas, é no sé si murió de su muerte; no lo digo por Maldonado de la Veracruz, marido que fué de doña María del Rincon.
É pasó otro soldado que se decia Morales, ya hombre anciano, que cojeaba de una pierna; decian que fué soldado del comendador Solís, fué alcalde ordinario en la Villa-Rica, é hacia recta justicia.
É pasó otro soldado que se decia Escalona el mozo, murió en poder de indios.
É pasaron tres soldados, que todos tres fueron vecinos en la Villa-Rica, que nunca fueron á guerra ni á entrada ninguna de la Nueva-España; al uno decian Arévalo é al otro Juan Leon é al otro Madrigal, murieron de su muerte.
É pasó otro soldado que se decia por sobrenombre Lencero, cuya fué la venta que agora se dice de Lencero, que está entre la Veracruz é la Puebla, que fué buen soldado y se metió fraile mercenario.
Pasó un Alonso Duran, que era algo viejo y no via bien, que ayudaba de sacristan é se metió fraile mercenario.
É pasó otro soldado que se decia Navarro, que se allegaba en casa del capitan Sandoval, é despues se casó en la Veracruz, murió de su muerte.