Si una señorita no tiene madre, hará imprimir su nombre en tarjetas propias para señora debajo del de su padre.
Las solteras de cierta edad usan tarjetas propias.
Las tarjetas de caballero, también delgadas, sencillas, sin barniz y de las dimensiones usuales, llevarán en el centro nombre y apellido, y en el ángulo derecho inferior la dirección.
Cuando se guarda luto riguroso, es preciso usar tarjetas con orla que lo indique, o completamente negras.
¿A quién corresponde dejarlas?
El deber de dejar tarjetas incumbe principalmente a las señoras.
La esposa las deja por su marido como por sí misma; la hija por el padre, la sobrina por su tío; pero ni la casada, ni la soltera las dejan en casa de hombre soltero.
Las señoras observan muy estrictamente la etiqueta del tarjeteo; por cuya razón las que sostienen muchas relaciones tienen un libro de visitas, en el que anotan con su correspondientes fechas los nombres de las personas de quienes han recibido o a quienes han pasado tarjetas, para saber fijamente a qué atenerse.
¿Cómo se envían?
Por el correo no se mandan más tarjetas que las destinadas a felicitar con motivo de año nuevo, las cuales se remiten el día primero de enero. En los demás casos o se envían por un criado o se dejan personalmente.