Cartas de pésame, felicitación, etc.

Cuando estas cartas están dirigidas a un pariente o amigo no hay más que expresar el sentimiento que nos posee; pero como algunas veces han de dirigirse a personas muy elevadas, y quizá a los soberanos, es bueno recordar las condiciones que han de tener estas cartas.

Hay que expresar la idea con sencillez y claridad, empleando para ello las menos palabras que sea posible, teniendo en cuenta que sería impertinencia ocupar largamente la atención de los que la deben a muy altos intereses.

El mayor espacio que debe ocupar el pésame o felicitación es el centro de la primera página, encabezando y acabando esta tal como queda dicho en la [página 56] que trata de las peticiones.

Tratamientos

Un caballero, en una esquela a una señora más joven, la llama «Muy distinguida Sra. mía:» solo cuando hay intimidad puede decir:

«Mi querida señora y amiga.»

Una joven, al escribir a un caballero, no le da jamás otro tratamiento que «Muy distinguido señor mío;» pero si se dirige a una señora, la trata de «Muy Sra. mía y amiga.»

Advertencias

Una señora no dice «tengo la honra» sino dirigiéndose a un sacerdote o alto personaje, o bien cuando su carta reviste la forma de petición.