Las señoras, a las cuales solo en casos excepcionales concede audiencia Su Santidad, se presentan sin sombrero, con vestido negro, guante blanco y velo negro o blanco.
Los caballeros llevan frac, corbata blanca y guantes también blancos o perla-claro.
Ceremonial
Se ponen de rodillas las señoras al entrar el Papa en la galería donde están aguardando, y no se levantan hasta que se lo indica Su Santidad.
Al ser introducido en el salón de audiencia el postulante, en vez de las tres reverencias que se hacen a un soberano, tres genuflexiones, una al entrar, otra a la mitad del salón, y otra junto a Su Santidad, quedándose arrodillado hasta terminada la audiencia, o hasta que el Papa le invite a ponerse en pie.
Petición de audiencia a un soberano
Para obtener audiencia de un soberano, se envía a mano del mayordomo de palacio una petición explicando claramente y sin difusión la causa por que se solicita la audiencia, incluyendo otra petición breve y concisa dirigida al soberano.
Traje
Preséntanse a esta audiencia las señoras con traje sencillo, elegante y de colores no vistosos, sin llevar manguito ni abrigo, que dejarán siempre en la antecámara; los caballeros de frac, corbata blanca y guante blanco, si bien la moda autoriza el blanco-perla, llevándose puesto solo el de la mano izquierda. Si la audiencia fuese por la mañana, se llevará levita. Vestirán de uniforme, si pertenecen a un cuerpo, orden o instituto que les autorice a llevarlo.